TRAZOS ESPACIALES ENTRE UN SIGLO Y OTRO
texto x Wili Peloche
El arte se encuentra en un período de latencia. Hay una fuerza que el hombre no puede manifestar. Nosotros la expresamos en forma literal en este manifiesto. Por eso pedimos a todos los hombres de ciencia del mundo que saben que el arte es una necesidad vital de la especie, que orienten una parte de sus investigaciones hacia el descubrimiento de esa sustancia luminosa y maleable y de los instrumentos que producirán sonidos, que permiten el desarrollo del arte tetradimensional. Así comienza el Manifiesto Blanco elaborado por Lucio Fontana y sus discípulos en 1946.La instalación Xn de Lucas DM (Lucas De Marziani, un dato no menor en su apellido, genéticamente inoculado de inquietudes en el campo de la plástica) interpreta, en tiempo y forma, estas ideas de la relación entre arte y tecnología que provienen de la mitad del siglo pasado, vía de escape hacia “el cono-cimiento imaginativo” que pregonaban aquellos artistas. El uso espacial que determina el formato físico de la obra, la elección de materiales re-flectantes que anulan o sugieren los confines del espacio, conos de proyección lumínica como trazadores de secuencias, fuentes de sonidos complejos, la ejecución matemática de elementos visuales y sonoros componiendo mediante una multiplicación infinita y atemporal, crean por sí mismo una obra espacial, científica y transitable.
La fórmula de arte y ciencia imaginada por Fontana y otros se consuma con sólo entrar por una puerta a lo que antes era una sala y ahora es una obra espacial. Sólo se percibe introduciéndose en ella, dejándose llevar por la percepción inmediata de los elementos que nos envuelven y no nos permiten descifrar dónde empieza y dónde termina este espacio… ni cuándo. "Concebimos la síntesis como una suma de elementos físicos: color, sonido, movimiento, tiempo, espacio, integrando una unidad físico psíquica. Color, el elemento del espacio, sonido, el elemento del tiempo, y el movimiento que se desarrolla en el tiempo y en el espacio, son las formas funda-mentales del arte nuevo, que contiene las cuatro dimensiones de la existencia. Tiempo y espacio." Así finaliza aquel manifiesto del siglo pasado, pero en este siglo los artistas retoman ense-ñanzas y experiencias para modelar su espacio contemporáneo, un espacio en el que Lucas DM gira hacia delante la rueda e incorpora conceptos contemporáneos, que son parte de su desarrollo artístico y su relación con artistas de otros campos, como la música electrónica
HILO DE COBRE
texto x Mariano Del Águila
Leo en estos días: "la realidad sólo está ahí si la estás observando". Lo sube Kiki Fages (de El Tronador
y Galgo & Kiki), y comenta en su timeline: "Y si la mirás muuuy fijo, se derrite". Si conocen sus poderes
entenderán que continúa: "me cabe, mirar y derretir".
Es entonces que Shaman Herrera acota esta posta:
"Hay un observador oculto en la mente que registra
todo. Los griegos le decían Daimon o Daemon y es
el que hace que vivamos eternamente una y otra vez
reproduciendo nuestra vida en la milésima de segundo
antes de que el cerebro muera. Estamos entrando y
saliendo de un agujero negro. Es todo una ilusión".
No saber del todo: qué es la realidad. Y querer sopesarla
con la cara. Tironear del hilo de cobre que afirma el matambre de la realidad y lograr salir más o
menos ilesos, qué locura.
Xn oscila entre un bello experimento y un
experimento bello. Aquí, Lucas DM nos guía,
nos invita, nos acerca a lo que él sabe de Don
Daimon, de su propio apuntador.
A primera
vista, se puede pensar que en Xn tallan el
hipnotismo, la holografía, todos con más o
menos popularidad. Pero Xn intenta, primero,
descalibrar el obturador de tu mente.
Es tentador escribir sobre el montaje. El
ingenio al servicio del artesanato. Fraternidad
y calibración al calor del lúmen. Contra el
reloj, encontrando huecos en el timeline de
la hermética rutina.
Ese es uno de los logros: encontrarnos para sostener la escalera hacia la noche. Sacar conejos negros de una galera.
O una cajita atesorada de tornillos Kyoko que Milo S. (con quien vienen experimentando el caracú del sonido en puestas como Dubscope y Luz Mala) trajo para el engranaje total. Ver cómo una sala blanca (que unos días antes albergó una cancha brutalista de básquet) se vuelve un túnel donde destella una luz blanca.
Con timing de boxes de F1, DM y un grupo
de noctámbulos lograron quitarle el piso a la
mente. Porque una cosa es colgar una pantalla
y otra es hacerla. Y otra es hacer X pantallas.
Y que todas sean traslúcidas. Del tamaño de
una pared y del tamaño del párpado de un
proyector. Y más cuando por lo general uno no
hace pantallas.
Así estamos, jugando a meter la mano en
el espejo. Embelesados con el vidrio frío, es
difícil que reparemos en la condensación
de nuestra respiración que se desparrama,
se achica, desaparece. Chicos desarmaban
relojes despertadores. Dibujaban en los vidrios
empañados de los colectivos. Después,
crecieron.
Tengo amigos que han muerto por las máquinas,
tengo amigos atrapados por las máquinas.
Y tengo amigos que son amigos de las máquinas.
Que hablan en el mismo lenguaje porque se
entienden.
Lucas DM es el amigo del que todas las
máquinas se hacen amigos. Él es quien pasa su
mano a través de las pantallas. Y las acaricia.